Tensa calma en protesta indígena a la espera de diálogo con Gobierno de Duque

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La protesta indígena en el suroeste de Colombia, que ya completa 11 días, vivió este miércoles una jornada de tensa calma a la espera de un diálogo con el Gobierno y en medio de denuncias sobre infiltrados de grupos armados en la movilización.

La ministra del Interior, Nancy Patricia Gutiérrez, viajó hoy a Santander de Quilichao, en el departamento del Cauca, epicentro de las violentas reclamaciones que mantienen bloqueada la vía Panamericana, que comunica a Colombia con Ecuador, para intentar reunirse con los líderes de la manifestación.

El viaje de la ministra se produjo un día después de la jornada más violenta de la “minga” indígena en la que un policía murió tras recibir un disparo en el cuello, mientras que siete uniformados más resultaron heridos.

Según las autoridades en las protestas también han resultado heridos tres indígenas y “doce particulares”.

Sin embargo, Gutiérrez, que estuvo acompañada del alto comisionado para la Paz, Miguel Ceballos, y el viceministro para la Participación e Igualdad de Derechos, Juan Carlos Soler, no logró reunirse con los indígenas para retomar los diálogos porque estos exigieron que la cita fuera en la misma carretera bloqueada.

“Es claro para todo el país que no hay condiciones de seguridad (…) pero el Gobierno nacional ha estado aquí presente”, manifestó Gutiérrez tras un encuentro con el senador indígena Feliciano Valencia para programar la ruta de acercamiento con los líderes de la protesta.

La ministra añadió: “El Gobierno se mantendrá en la región, esperamos que en las próximas horas los indígenas puedan confirmar la reunión. Nosotros mantenemos la disposición al diálogo”.

Centenares de indígenas que bloquean desde el pasado 10 de marzo la vía Panamericana exigen la presencia del presidente colombiano, Iván Duque, para discutir sobre acuerdos pactados con administraciones anteriores y que según ellos no se han cumplido.

Duque ha rechazado esa condición y exige a su vez el levantamiento de las barricadas que han ocasionado desabastecimiento de alimentos y combustible en los departamentos de Cauca, Nariño, Valle del Cauca y Huila.

Aunque según indicó hoy “lo más importante es avanzar en el diálogo”, la titular de Interior dejó claro que si bien el presidente “siempre está dispuesto a estar en las regiones”, los hechos ocurridos en el Cauca son “muy graves” y “hacen necesario que se levanten las vías de hecho (bloqueos)” para que él pueda ir.

Una de las misiones de la ministra es explicar a los manifestantes la manera en la que se invertirán los recursos asignados por el Gobierno para las comunidades autóctonas.

En el Plan Nacional de Desarrollo presentado al Congreso, el Ejecutivo prevé una partida plurianual de 10 billones de pesos (unos 3.240 millones de dólares) para las comunidades indígenas, de los cuales 500.000 millones de pesos (unos 162 millones de dólares) son para las comunidades del Cauca.

No obstante, el Consejo Regional Indígena del Cauca (Cric), que lidera las protestas, exige para esa región 3,2 billones de pesos (unos 1.036 millones de dólares).

Ante la dificultad para entablar un diálogo con los manifestantes, Gutiérrez se reunió la tarde de este miércoles con representantes gremiales del Cauca, Nariño y Valle del Cauca para definir un plan de contingencia que evite desabastecimientos.

“El sector productivo es aliado para encontrar soluciones inmediatas y planes a mediano y largo plazo”, comentó al respecto la ministra.

A su turno, el senador Valencia sostuvo que “es importante avanzar en los acercamientos entre el Gobierno y la minga”, para lo cual “se ha ofrecido la Iglesia católica como facilitadora”.

Al hacer un balance de las protestas, el comandante del Ejército, general Nicacio de Jesús Martínez, sostuvo que “en el Cauca hoy hay tres bloqueos, ocho concentraciones y hasta el momento 11 personas han sido capturadas”.

Según Martínez, el ataque de ayer con armas de fuego en el sector de La Agustina, en el que murió el policía Boris Alexander Benítez Leclerc, “es una prueba de que hay miembros de grupos armados organizados residuales infiltrados en estas comunidades indígenas”.

Al respecto, el director de Fiscalías del Cauca, Leonardo Vergara, señaló que se investiga la posible infiltración de grupos armados, especialmente de disidencias de las FARC en las protestas.

“No tenemos claridad sobre quién estaría detrás de la utilización de armas y artefactos explosivos improvisados, por lo que avanzamos en las investigaciones para tomar decisiones de carácter judicial al respecto”, expresó el funcionario. EFE